1ra Reyes 2: 3. Ahora, obedece cuidadosamente todos los mandamientos del SEÑOR tu Dios, y cumple cuidadosamente todos sus decretos, mandatos, decisiones y principios. Obedece todo lo que está escrito en las enseñanzas de Moisés para que tengas éxito en todo lo que emprendas y por dondequiera que vayas.
1. Tener un buen producto.
Debes ofrecer un producto de excelencia. Si no se ofrece un producto de calidad serás uno más del montón, razón por la que hoy puedes entrar al mercado, pero mañana tendrás que salir. La calidad de los productos es de importancia crítica en el mundo de los negocios porque ayuda a garantizar la satisfacción del cliente y mejora la percepción de una marca de la organización. La calidad de los productos proporciona una ventaja competitiva muy importante y es un requisito indispensable para hacer negocios con algunos clientes. Haz un producto o servicio que realmente trascienda. Aunque Steve Jobs probablemente no lo sabía en un principio, estaba construyendo una marca que hoy tiene millones de seguidores.
2. Debes tener una sana administración.
Tener una sana administración te lleva siempre a estar en un constante crecimiento, y a soportar los tiempos de crisis. La estabilidad económica de tu empresa es imprescindible. Si ésta no existe, tu empresa puede acabarse, y todo tu esfuerzo habrá quedado en nada.
Es necesario que sepas que la escasez de recursos suele ser parte del universo de los emprendedores, convirtiéndose en uno de los principales factores que puede obstaculizar el surgimiento de una empresa. En el momento en que decidas comenzar tu negocio, vas a necesitar de recursos humanos y económicos, los cuales pueden ser limitados en un principio. Por tanto, la base para su crecimiento será tener una buena administración financiera.
3. Debes hacer un buen plan de Mercadeo.
Muchos empresarios piensan que el negocio se lleva según surgen las necesidades, el caso es vender y cuando haya ventas ya pensaremos en palabras como marketing, branding, mercado, target, y todas esas cosas. El caso es que para generar clientes se debe comunicar al público que se ofrece un servicio y dependiendo de cada tipo de negocio y producto se debe actuar de cierta manera.
Esto es primordial en los comienzos de una empresa y muy importante para mantenerla a flote. Un plan de marketing es la planificación de cómo llevar a cabo una comunicación de forma efectiva desde la empresa hasta el público y que éste se convierta en cliente al conocer el beneficio que puede obtener al decidirse por el producto o servicio. ¿Por qué realizar un plan de marketing? Ya está dicho en las líneas anteriores: Porque para generar clientes se debe decir al público que se ofrece un servicio y dependiendo de cada tipo de negocio y producto se debe actuar de cierta manera; aquí interviene el plan de marketing.
¿Cómo realizar un plan de marketing? Se debe exponer en un documento escrito de forma bien estructurada los datos objetivos de que disponemos procedentes del estudio y análisis tanto de la empresa y productos, como del mercado y sector objetivo o target.
En este documento se deben definir:
a.- Los objetivos a conseguir y dónde se quiere llegar
b.- Las acciones a realizar para conseguir estos objetivos
c.- El tiempo en que se van a realizar estas acciones, pues el tiempo es un recurso limitado
4. Contar con Recursos.
4.1. Liquidez: Siempre vas a necesitar dinero para financiar el crecimiento de tu empresa, pero nunca debes utilizar todo lo que tengas; nunca debes dejar que tus ansias de crecimiento te dejen sin liquidez. Es imprescindible que manejes liquidez en tu caja chica para cualquier emergencia.
4.2. Financiamiento externo: El llevar una sana administración, y un orden en tu legalidad te llevará a contar con un apoyo de una entidad financiera, ya sea un banco o una institución gubernamental, para que te apoye en un crédito financiero que te ayudará a apalancar el crecimiento de tu empresa.
4.3. Dinero en caja: No pienses que, por estar empezando una empresa, es necesario que gastes cada billete que entre a tu caja. No tiene nada de malo que lo mantengas en caja, ya que eso muestra tu capacidad de crecimiento, en especial si buscas inversores.
5. Debes tener un sabio manejo del tiempo.
Un empresario no debe estar perdiendo el tiempo, ni tampoco debe hacer perder el tiempo a otros. De igual forma es un compromiso serio el tiempo en el que se promete hacer las entregas de los trabajos, ya que los clientes cuentan con el producto en la fecha que se les promete la entrega; acortar los tiempos de entrega es vital a fin de mantenerse siempre vigentes en el mercado.
El tiempo es nuestro recurso más importante. Es lo más valioso y preciado que tenemos. Es perecedero, no se puede reemplazar ni se puede ahorrar. Lo único que podemos hacer con él, es decidir la forma en que lo utilizamos. Por lo tanto, debemos reasignar la cantidad de tiempo que le dediquemos a las actividades de bajo valor para reemplazarlas con actividades de alto valor.
Regularmente debemos detenernos para reflexionar y evaluar lo forma en que invertimos nuestro tiempo. Debemos ser su amo en vez de ser su esclavo. Organizar y poner orden en nuestra vida nos llevará a experimentar una sensación de equilibrio con todo a nuestro alrededor, tranquilidad y calma. Usar principios de la administración del tiempo para lograr lo anterior y mucho, mucho más deberá convertirse en nuestra máxima prioridad para asegurarnos una vida tranquila, saludable y exitosa. Por ejemplo, si queremos gozar de más tiempo y actividades con la familia, primero tenemos que identificar aquellas actividades que nos lo impiden.
Los empresarios triunfantes valoran más su tiempo que el dinero. Se dan cuenta que los minutos no regresan o peor, que no pueden hacer más. Así que deciden maximizar sus preciadas horas diciendo “no” a las cosas que no los beneficiarán en su camino.
Tu tiempo es la comodidad más valuada. Trátala como tal. En el negocio di “no” a juntas innecesarias, no dejes que todo lo que brille se interponga en tu camino y enfócate en los pasos que darás en el futuro. Esta es quizás la habilidad más importante que podrás aprender en toda tu vida. Saber usar el tiempo de manera efectiva es la raíz de todas las demás habilidades y el secreto para ser feliz, exitoso y productivo.
Al final de cuentas decidiste emprender para sentirte “libre” ¿no es así? Pues no olvides que esta libertad es la que te permite aprovechar cada día en lo que más te importa.
Tu negocio debe adecuarse a tu vida, no al revés. La calidad de ésta siempre tiene que ir antes y eso significa que sí puedes construir un negocio que ames y que te motive a sacar la mejor versión de ti. Aléjate de las personas tóxicas y de las situaciones que solamente te llenarán de miedo.
6. Debes escuchar gente sabia que tenga frutos (Resultados).
Una frase que el Espíritu me dio hace poco es: Nunca alguien podrá formar un empresario a menos que él sea uno de ellos. Nunca se puede formar a un empresario sólo con teorías; tú formas a un empresario cuando lo que le estás enseñando va acompañado con frutos, con resultados.
Jesús dijo: Por sus frutos los conoceréis; o sea que una persona que diga ser un empresario, los frutos de productividad, de organización, de excelencia, de responsabilidad, de puntualidad, de cumplimiento, se deben ver en su vida, de lo contrario es solo como un profesor de un liceo o una universidad, alguien de pura teoría, sin resultados que demuestren lo que está enseñando.
7. Oración e Intercesión deben ir unidas en el poder del uno (1).
Debemos tomar en cuenta que una empresa es “un organismo vivo”, por tal razón es imprescindible siempre estar orando e intercediendo por ella, por sus estructuras, por las maquinarias, por los empleados, por los clientes, los proveedores, en fin por todo lo que tenga que ver directa o indirectamente con la empresa; hay que orar por los trabajos que están en producción, por las entregas para que se hagan a tiempo.
La oración no es musitar plegarias, sino encontrarse con Dios por un momento, conocer su voluntad para el día, sentir su fortaleza, su quietud, sus planes, su amor. Ese contacto vital tiene ciertas reacciones espirituales que son de inestimable valor para la vida de la empresa.
Podemos atraer multitud de clientes por ser un vendedor elocuente, pero edificar una verdadera empresa espiritual, que tenga propósito en los empleados, en la sociedad, sólo se puede lograr por gente espiritual que esté conectada a Dios por medio de la oración.
Debes aprender a hacer decretos sobre la empresa que diriges, porque las palabras están llenas de poder, recuerda que ninguna palabra que proviene del Espíritu está desprovista de poder. Recuerda lo que dice Juan 16: 23 “Todo cuanto pidiereis al Padre en mi nombre, os lo dará”.
BENDICIONES Y EXITOS EN TODO LO QUE EMPRENDAS.
Pr./Emp. Cristóbal Orbegozo










2 respuestas
Cada artículo suyo me invita a ser mejor y más productiva, agradezco a Dios por su vida. Gracias.
Estamos para servirle, bendiciones.